Puertas, ventanas y cristales · Oeste de PR · En producción, uso diario
Alutek
Un negocio sano que corría en libretas, WhatsApp y la memoria del dueño. Hoy corre en un sistema que lo sostiene solo.
- · Foto desde el teléfono
- · Lo que pasó de verdad
- · Sin actualizar menús
- Esto lleva días parado
- Esto se contradice
- Esto hay que cobrarlo
El negocio
Alutek instala puertas, ventanas y cristales para barandas en el oeste de Puerto Rico. Entre cinco y doce personas: instaladores de campo, almacén, ensamblaje y diseño, y la oficina. Cinco a diez cotizaciones por semana, casi todas se cierran. Siete a diez trabajos activos a la vez. Dos o tres personas entrando por la puerta cada día a preguntar por un precio.
El negocio estaba sano. El caos era operativo.
Cómo se rompía
Esa distinción es todo el proyecto. Nadie llamó a Nerigma porque las ventas estuvieran mal. Llamaron porque el dueño era el cuello de botella de su propio negocio: los precios vivían en su cabeza, los pagos entraban sin registrarse, la agenda existía pero nadie la respetaba, y la única forma de saber en qué iba un trabajo era preguntándole a alguien.
Antes de Nerigma, Alutek había rechazado a dos proveedores que le vendían software. Nos escogieron porque en vez de una demo, lo primero que hubo fue una visita de evaluación en el taller: fotos, cotizaciones reales, órdenes de trabajo reales, y horas de conversación sobre cómo se hace el trabajo de verdad.
Lo que se construyó
La cadena comercial completa
Cliente → estimado → factura → orden de trabajo → calendario → pago. Toda la historia de la empresa entró: 253 clientes reales y 427 facturas históricas migradas desde el sistema anterior, sin perder ni inventar un dato. Los que no cruzaban se conservaron con su texto original, intactos, para reconciliarlos con el dueño en vez de adivinar.
El taller y la calle
El trabajo baja de la oficina al piso del taller y de ahí al instalador en el campo. El instalador reporta desde su teléfono lo que pasó de verdad; no se le pide que actualice un estado en un menú.
Ponches y horas
El control de asistencia del taller, con las reglas reales de la empresa: turnos, almuerzo, topes y el manejo de los casos raros que en el papel no aparecen pero en la vida sí.
Roles con blindajes de verdad
La asistente principal ve el dinero, pero sus acciones sensibles pasan por aprobación del dueño. Otra asistente ve precios de cotización pero no las finanzas globales. El padre del dueño ayuda con cotizaciones y no ve dinero en ninguna pantalla, en ninguna ruta. Cada pantalla nueva declara quién la puede ver en el mismo momento en que se crea.
Un asistente de inteligencia artificial
Dentro del sistema, que lee documentos y responde sobre la operación.
Un módulo COO
Que no se limita a mostrar datos: revisa el estado de la operación y propone acciones concretas — esto lleva días parado, esto se contradice, esto hay que cobrarlo.
Una frontera de automatización que el sistema no cruza nunca
Precios, cobros, nómina, ponches, mover un trabajo ya comprometido, y cualquier cosa que vea el cliente final: eso lo decide una persona. Siempre. El software empuja, no obliga.
El propósito
Sacar al dueño de ser el cuello de botella de su propio negocio.
Todo lo demás — las pantallas, los roles, el agente, el módulo COO — existe para eso. Un dueño que carga la operación en la cabeza no puede tomar vacaciones, no puede delegar y no puede crecer, porque el límite del negocio es su memoria y sus horas.
Qué se busca
Una definición de terminado que se puede comprobar, no opinar:
Un trabajo entra por un estimado en el campo y llega a cobrado sin que nadie tenga que decirle al sistema en qué estado está — solo reportando lo que pasó de verdad.
Esa frase gobierna cada decisión de diseño. El sistema no pregunta "¿en qué etapa va esto?". Registra hechos — se cotizó, entró el depósito, se fabricó, se instaló, se cobró — y deriva el estado de esos hechos. Nadie mantiene un estado a mano, porque un estado que se mantiene a mano es un estado que se desincroniza.
El fin a largo plazo
COO presencial → COO digital.
Fase uno: alguien se mete en la operación en persona y la sostiene. Visitas, ajustes, sentarse al lado de la gente que lo va a usar. Fase dos: el sistema la sostiene solo, y esa persona ya no hace falta todos los días.
Ese es el arco completo, y es la razón por la que este proyecto es 30% código y 70% adopción. Construir el sistema es la parte fácil. Lograr que el taller lo use un martes cualquiera a las 7 de la mañana, con las manos sucias y el teléfono en el bolsillo, es el trabajo real.
Ficha
- Sector
- Puertas, ventanas y cristales · Oeste de PR
- Tamaño
- 5–12 personas
- Qué es
- Sistema operativo completo de la empresa
- Módulos
- Comercial · Taller · Campo · Ponches · Roles y permisos · Asistente IA · Módulo COO
- Datos migrados
- 253 clientes · 427 facturas históricas
- Stack
- Next.js · Prisma · Supabase · Vercel
- Estado
- En producción, uso diario
